Hoy, en clase con Ricardo hemos estado tratando un tema que tiene un papel fundamental en el ámbito educativo, y es la participación de padres y madres en la escuela.
Generalmente, en la escuela no se tenía en cuenta a las familias, solamente para darles alguna advertencia sobre el comportamiento del niño/a y en muchas ocasiones, estos encuentros resultaban negativos en cuanto a la relación padres-docentes, ya que se consideraba que los profesores/as tenían todos los conocimientos y las familias no tenían nada que aportar al respecto.
Afortunadamente, esto ha ido cambiando a lo largo de los años, y la comunicación entre la escuela y familia es fundamental para una educación sin problemas ni obstáculos, llegando a un acuerdo entre ambas partes. La relación entre docentes y familias es muy importante para conseguir una mayor prosperidad en los niños.
Como futuros docentes, para mantener una conversación fluida, tenemos que llegar a ser capaces de llegar a acuerdos, ya que habrá algunos padres que se nos pongan en contra y debemos saber medir nuestras palabras con una actitud positiva.
Debemos trabajar la escucha activa, ayudando a las familias en todo lo que necesiten, así como proporcionarles tutorías por teléfono o por correo electrónico, ya que en la mayoría de los casos por el trabajo les suele ser complicado.
La implicación entre los padres y la escuela tiene efectos positivos, ya que así, los niños mejoran más si los profesores trabajan de manera cooperativa con las familias. Pero, a pesar estos de efectos positivos que conllevan estos dos mediadores, también podemos encontrar un bajo nivel de compromiso y participación por parte de los padres y madres en los centros como efectos negativos, debido a que no están familiarizados con el tema y no conocen los medios o algunos no encuentran el sentido de participar en esta comunidad de aprendizaje.
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